La industria automovilística mexicana está viviendo una transformación importante y la producción de coches eléctricos gana cada vez más protagonismo. Hasta agosto de 2026, varias marcas ya fabrican modelos de cero emisiones en el país, desde SUV de altas prestaciones hasta pequeños vehículos urbanos. La llegada del Kia EV3, que comienza su producción en Nuevo León, amplía una lista en la que General Motors y Ford ya tienen una presencia destacada.
Entre los modelos más relevantes está el Chevrolet Blazer EV, fabricado en Ramos Arizpe, Coahuila, desde 2023. Esta SUV puede alcanzar hasta 449 kilómetros de autonomía y desarrolla 331 CV en su versión de acceso, mientras que las variantes superiores llegan a 557 CV, con un precio anunciado de 1.226.500 pesos. En la misma planta también se produce el Chevrolet Equinox EV, con hasta 480 kilómetros de autonomía y un precio de 900.000 pesos, además del Cadillac Optiq, que alcanza unos 450 kilómetros y parte de 1.427.900 pesos.
Ford también mantiene una pieza fundamental en esta estrategia con el Mustang Mach-E, fabricado en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, desde finales de 2020. Con una autonomía de entre 470 y 490 kilómetros según la configuración, su precio inicial se sitúa en 996.500 pesos. A esta lista se suma un modelo peculiar producido por General Motors para Honda, el Prologue, que se ensambla en Ramos Arizpe aunque no se comercializa en México y encara el final de su ciclo con la generación 2026.
El gran estreno corresponde al Kia EV3, cuya producción comenzó a prepararse en la planta de Pesquería, Nuevo León, durante 2026. Con un motor de 201 CV y una autonomía anunciada de hasta 605 kilómetros, este SUV eléctrico destaca especialmente por su precio de entrada previsto de 689.700 pesos, convirtiéndose en uno de los modelos más accesibles entre los eléctricos fabricados en México. Además, su producción no estará limitada al mercado mexicano, ya que la planta tendrá un papel relevante en la estrategia internacional de Kia.
La electrificación mexicana tampoco termina en las grandes SUV. Los llamados miniautos eléctricos representan otra vía para reducir el coste de acceso a la movilidad eléctrica. El Olinia Uno y el Olinia Cargo, impulsados como una alternativa de movilidad urbana de bajo coste, tienen prevista su llegada comercial para 2027, mientras que los Zacua MX2 y MX3 ya se producen en Puebla desde 2018. Estos últimos cuentan con 47 CV, dos plazas y unos 160 kilómetros de autonomía, unas características pensadas principalmente para desplazamientos urbanos y trayectos cortos.
El panorama seguirá creciendo durante los próximos años con nuevas inversiones y modelos destinados a la exportación. También destacan los vehículos ensamblados mediante sistemas CKD (Completely Knocked Down), como los modelos eléctricos de JAC producidos en Ciudad Sahagún a partir de kits importados. Mientras tanto, BMW prepara la llegada de los i3 e iX, que serán ensamblados en San Luis Potosí. Así, México consolida su posición como uno de los grandes centros industriales de la movilidad eléctrica en Norteamérica, mientras las marcas buscan combinar producción local, precios competitivos y capacidad de exportación.
Hyundai va muy en serio con su división de alto rendimiento N. Por primera vez, un auto eléctrico que no tiene miedo a la pista. Con más de 600 hp a tu disposición, suspensión inteligente, chasis reforzado, vias más anchas, menor altura al suelo, y un control de tracción que nos hace pensar que somos […]
El nuevo Dodge Charger PPV prepara su regreso al mercado policial con tracción integral y un motor Hurricane de seis cilindros biturbo que podría alcanzar los 550 CV. El Charger recupera su papel como coche policial Dodge quiere volver al mercado de los vehículos policiales con el nuevo Charger PPV, una versión de cuatro puertas […]