Mercedes-Benz está decidido a demostrar que un coche eléctrico no tiene por qué ser aburrido ni perder el carácter que durante décadas ha definido a la marca alemana. Tras los problemas comerciales de la primera generación de modelos EQ, la compañía ha cambiado de estrategia y ahora apuesta por eléctricos capaces de combinar prestaciones, tecnología y sensaciones de conducción. El máximo responsable de Mercedes-Benz, Ola Källenius, llegó incluso a realizar una comparación especialmente llamativa: aseguró que el nuevo AMG CLA 45 eléctrico le hizo sentir como si estuviera conduciendo el mejor V8 que había probado, aunque con una diferencia fundamental: entrega hasta 671 CV.
El lanzamiento de los Mercedes EQS, EQE y otros eléctricos de la primera etapa no cumplió las expectativas de la compañía. La respuesta de los compradores fue más fría de lo esperado y Mercedes terminó revisando una estrategia que pretendía avanzar demasiado rápido hacia una gama completamente eléctrica. Ahora, la firma está desarrollando una ofensiva mucho más equilibrada, con modelos como el CLA, el GLB y el GLC eléctricos ganando protagonismo. El objetivo es que la electrificación no suponga renunciar al carácter premium y deportivo de Mercedes, algo especialmente importante para los clientes tradicionales de la marca.
En una entrevista con Autocar, Källenius explicó que todavía habrá aficionados que no quieran abandonar los motores de combustión, pero considera que los nuevos eléctricos pueden convencer incluso a algunos de los seguidores más fieles de la gasolina. El ejemplo elegido fue el Mercedes-AMG CLA 45 eléctrico, un modelo que desarrolla 671 CV y supera ampliamente los 416 CV que ofrecía el anterior CLA 45 equipado con un motor turbo de cuatro cilindros y 2,0 litros. La diferencia no está únicamente en la cifra de potencia: la respuesta inmediata del motor eléctrico permite disponer de enormes cantidades de par prácticamente desde el primer instante.
La comparación con un V8 puede parecer una auténtica provocación para los puristas, pero tiene una explicación técnica. Un propulsor eléctrico puede proporcionar una aceleración contundente y una entrega de par mucho más inmediata, mientras que la ausencia de las vibraciones y del ruido mecánico característicos de un motor de combustión permite crear una experiencia completamente diferente. Mercedes no pretende copiar literalmente el sonido o el funcionamiento de un V8, sino conseguir que las prestaciones y la respuesta al acelerador transmitan sensaciones familiares a quienes disfrutan de los AMG tradicionales.
El nuevo CLA 45 representa además una evolución importante dentro de la estrategia deportiva de la marca. Sus 671 CV lo colocan en un territorio de prestaciones extraordinarias para una berlina compacta, mientras que el sistema eléctrico permite aprovechar una entrega de potencia instantánea. Para Mercedes, esta combinación demuestra que la electrificación puede utilizarse para crear vehículos rápidos y emocionantes, en lugar de limitarse a fabricar coches silenciosos y eficientes. La clave estará ahora en conseguir que esa capacidad técnica también se traduzca en una experiencia de conducción convincente fuera de las cifras de aceleración.
La estrategia actual de Mercedes tampoco supone el abandono inmediato de la combustión. La compañía ha reconocido que su anterior apuesta por alcanzar una gama completamente eléctrica en un plazo demasiado rígido fue excesivamente ambiciosa y ha optado por una estrategia de múltiples tecnologías, adaptada a las necesidades de cada mercado. Por eso, los futuros modelos convivirán con alternativas eléctricas, híbridas y de combustión, una decisión que permite a Mercedes mantener una puerta abierta para los clientes que todavía no están preparados para dar el salto al vehículo eléctrico.
En definitiva, la frase de Källenius sobre el supuesto “mejor V8” debe entenderse como una declaración de intenciones más que como una comparación literal. Mercedes quiere demostrar que la nueva generación de eléctricos puede conservar el carácter deportivo de la marca sin utilizar un gran motor de combustión. El AMG CLA 45 eléctrico será uno de los modelos encargados de demostrarlo, y su éxito podría determinar hasta qué punto los aficionados más tradicionales están dispuestos a aceptar el futuro eléctrico de la estrella.
El BMW M2 todavía tendría margen para evolucionar y la marca alemana estaría preparando una versión especial antes de finalizar la producción de la generación G87. El BMW M2 podría no haber mostrado todavía su última carta. Aunque el actual M2 CS ya se ha convertido en uno de los deportivos compactos más radicales de […]