Polestar ha confirmado el final de la producción del Polestar 2, el coche eléctrico que desempeñó un papel fundamental en la consolidación de la marca como fabricante independiente. Las últimas unidades han salido de la fábrica de Luqiao, en China, después de más de seis años de actividad industrial. Desde su lanzamiento en 2020, este modelo superó las 200.000 unidades fabricadas, convirtiéndose en uno de los pilares comerciales de la compañía sueca. Su desaparición marca el cierre de una etapa y abre un periodo de transición en el que la firma tendrá que preparar una nueva generación capaz de mantener su presencia en el mercado eléctrico prémium.
El Polestar 2 nació como una berlina de cinco puertas con silueta fastback y una propuesta que combinaba diseño escandinavo, prestaciones y tecnología eléctrica. Su relación histórica con Volvo también fue importante: el proyecto tuvo su origen en el prototipo Volvo 40.2 presentado en 2016, antes de convertirse en uno de los primeros grandes lanzamientos de Polestar. En 2024 recibió una actualización técnica especialmente relevante, con cambios en la configuración de sus motores y la llegada de tracción trasera en determinadas versiones, en sustitución de la delantera. Esa evolución permitió mantenerlo competitivo frente a rivales eléctricos de fabricantes tradicionales y nuevas marcas.
La despedida del modelo actual no significa que Polestar vaya a abandonar su nombre más importante. La compañía prepara un sucesor completamente nuevo para 2027, que no será simplemente un restyling del vehículo que acaba de dejar de fabricarse. La marca todavía no ha confirmado todos los detalles técnicos, la plataforma definitiva ni el lugar donde se producirá. Algunas informaciones apuntan a que podría adoptar una carrocería crossover, pero esa posibilidad todavía no constituye una especificación oficial. El objetivo es renovar una propuesta que necesita adaptarse a un mercado eléctrico cada vez más competitivo.
El final de la producción también deja un periodo de transición para los compradores. En varios mercados europeos, Polestar ya estaba orientando a los clientes hacia las unidades disponibles en stock en lugar de aceptar nuevos pedidos configurables. No obstante, el fin de fabricación no implica que el Polestar 2 desaparezca inmediatamente de los concesionarios: en Reino Unido, un portavoz de la marca confirmó que las ventas continuarán durante 2027 mientras haya vehículos disponibles. La situación puede variar según el país y las existencias de cada distribuidor.
La decisión llega en un momento de reorganización para Polestar. Durante el primer semestre de 2026, la compañía registró un crecimiento global de ventas muy limitado, mientras sus ingresos descendieron respecto al mismo periodo del año anterior. La marca también revisó sus previsiones de crecimiento para el conjunto del ejercicio y está reforzando su apuesta por Europa, que concentra alrededor del 80 % de sus ventas. A esta situación se suma el cambio de estrategia en Estados Unidos, donde las restricciones regulatorias impedirán comercializar vehículos nuevos de la marca correspondientes al año modelo 2027. La renovación del Polestar 2 será fundamental para sostener su volumen comercial durante esta etapa.
Mientras prepara el relevo, la firma amplía su catálogo con otros modelos. El Polestar 4, que se fabrica en Busan, Corea del Sur, representa una pieza importante de esa estrategia y busca atraer a compradores interesados en SUV eléctricos de mayor tamaño. La compañía también trabaja en el desarrollo de nuevos vehículos para ampliar su presencia en diferentes segmentos. Sin embargo, sustituir al Polestar 2 no será sencillo: fue el automóvil que ayudó a dar visibilidad internacional a la marca y a construir una base de clientes. Su sucesor tendrá que conservar esa identidad y, al mismo tiempo, ofrecer argumentos tecnológicos y comerciales para competir con una generación de eléctricos cada vez más avanzada.