
Subaru ha decidido escuchar a los entusiastas de la conducción y recuperar la versión de acceso del WRX 2026, una berlina deportiva que mantiene intacta su esencia. En una época en la que los deportivos son cada vez más caros y sofisticados, el regreso del acabado básico permite disfrutar de un coche con tracción total, motor bóxer turbo y cambio manual por un precio considerablemente más bajo que el de la gama anterior, reforzando su posición como una de las mejores alternativas para quienes buscan sensaciones sin realizar un gran desembolso.
El nuevo Subaru WRX de acceso tiene un precio de partida de 33.690 dólares, lo que supone un ahorro de 5.230 dólares respecto al modelo más económico comercializado en 2025. Más allá de la vuelta de este acabado, el modelo apenas recibe cambios importantes respecto al WRX presentado en 2022, manteniendo una receta que sigue conquistando a los aficionados por su equilibrio entre rendimiento, sencillez mecánica y comportamiento dinámico.
Durante una prueba que comenzó en el circuito británico de Oulton Park y finalizó en el Festival de la Velocidad de Goodwood, el WRX volvió a demostrar que su mayor virtud está en el chasis. La combinación de tracción integral permanente, suspensión firme y neumáticos Dunlop SP Sport Maxx ofrece un elevado nivel de adherencia, permitiendo afrontar curvas rápidas con una seguridad y precisión difíciles de igualar dentro de su categoría.
Sin embargo, el modelo también deja claro que no ha sido concebido como un coche de circuito desde el primer momento. Los frenos originales muestran signos de fatiga tras pocas vueltas exigentes, mientras que el sistema de escape resulta demasiado silencioso para un deportivo de estas características. Con unas pastillas de freno más deportivas, líquido de frenos de alto rendimiento y un escape más expresivo, el WRX puede mejorar notablemente su rendimiento en pista.

Bajo el capó se mantiene el conocido motor bóxer turboalimentado de 2,4 litros, capaz de desarrollar 271 CV y 349 Nm de par máximo. La entrega de potencia es más progresiva que en generaciones anteriores, aunque exige mantener el motor alto de vueltas para extraer todo su potencial. Precisamente esa necesidad de trabajar con el cambio manual forma parte del encanto de un modelo que apuesta por una conducción tradicional en plena era de la electrificación.
El comportamiento en carreteras de montaña continúa siendo uno de sus principales argumentos. La dirección resulta precisa, el chasis permite corregir la trayectoria con pequeños movimientos del acelerador o del freno y la tracción total garantiza un enorme nivel de confianza incluso en las curvas más rápidas. No obstante, quienes busquen una conducción más radical seguirán encontrando un plus de deportividad en las versiones tS y Series.Yellow, aunque con un precio muy superior.

En el apartado tecnológico, el WRX incorpora control de crucero adaptativo incluso con caja de cambios manual, un detalle poco habitual en este segmento. Como contrapunto, el sistema multimedia con pantalla vertical de 11,6 pulgadas sigue siendo uno de los aspectos menos logrados del modelo por su funcionamiento poco intuitivo. Aun así, el Subaru WRX 2026 continúa siendo una de las propuestas más honestas y divertidas entre los deportivos asequibles, demostrando que todavía hay espacio para los coches diseñados pensando exclusivamente en el placer de conducir.