¿Te imaginas un concesionario BMW con Range Rovers? La increíble historia que casi ocurre

Antes del BMW X5, la marca germana consideró una fusión con Land Rover para vender SUV de ...
15/08/2025

Rancez Damian

Antes del BMW X5, la marca germana consideró una fusión con Land Rover para vender SUV de lujo, pero nunca se concretó. Descubre cómo estuvo a punto de cambiar el mercado de los SUV.

En la década de los 90, BMW se encontraba explorando nuevas posibilidades de expansión en el mercado de los SUV, un segmento que empezaba a ganar popularidad en América del Norte gracias al éxito del Ford Explorer. Vic Doolan, presidente de BMW Norteamérica, propuso una estrategia revolucionaria: fusionar los concesionarios BMW y Land Rover para vender SUV bajo ambas marcas. Esta sorprendente idea habría permitido a los concesionarios mantener la identidad de cada marca mientras se aprovechaba la creciente demanda de vehículos todoterreno. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por la directiva de Land Rover, liderada por John Russell, quien no estaba dispuesto a aceptar tal fusión.

La resistencia interna y el desarrollo del BMW X5

La fusión de concesionarios no fue el único plan que estuvo sobre la mesa. En realidad, BMW también estaba considerando lanzar su propio SUV, basado en la idea de competir directamente con los modelos de lujo de Mercedes-Benz y Lexus. Rich Brekus, jefe de planificación de productos de BMW en ese entonces, defendió la creación de un SUV que mantuviera el rendimiento en carretera, sin centrarse tanto en la capacidad todoterreno, algo que no era el fuerte de BMW en ese momento. No obstante, la creación de este SUV dependía de varios factores, y la fábrica de Spartanburg fue clave en su desarrollo.

Un SUV BMW con ADN de Land Rover

Aunque la idea de fusionar concesionarios fue descartada, BMW no abandonó el sueño de crear su propio SUV. En la fase de desarrollo del X5, se utilizó tecnología de Land Rover, como el Control de Descenso de Pendientes. De hecho, se desarrollaron primeros prototipos que elevaban la suspensión del Serie 5 Touring y que ya incorporaban algunos elementos de Land Rover, pero la versión final del X5 fue significativamente diferente. Frank Stephenson, el diseñador detrás del X5, modificó el diseño del SUV para hacer de este modelo un «Sport Activity Vehicle» (SAV), una denominación que refleja el enfoque de BMW hacia los SUV de lujo.

¿Te imaginas un concesionario BMW con Range Rovers? La increíble historia que casi ocurre.

El impacto de la creación del BMW X5 en el mercado de SUV

A pesar de las dudas iniciales y el rechazo a las propuestas de fusión, el BMW X5 finalmente vio la luz en 1999 y cambió para siempre la percepción de BMW como una marca enfocada en sedanes y deportivos. El X5 se convirtió en un referente en el segmento de los SUV de lujo, consolidando a BMW como líder en este campo. La entrada de BMW en este mercado impulsó la creación de modelos como el X3, X7, e incluso el iX, que hoy en día son parte integral de su oferta. Mientras tanto, Land Rover continuó su camino bajo Ford y, más tarde, bajo Tata Motors, logrando grandes éxitos con modelos como el Range Rover y el Defender.

¿Qué hubiera pasado si BMW hubiera vendido Range Rovers?

Hoy en día, es difícil imaginar un mundo donde los SUV de lujo BMW y los Range Rover coexistan bajo el mismo techo. Sin embargo, esta historia demuestra cómo BMW estuvo cerca de tomar un camino completamente diferente en su estrategia de productos. Si la propuesta de Doolan hubiera sido aceptada, el mercado de los SUV de lujo podría haber sido muy diferente. Al final, BMW optó por desarrollar el X5, un modelo que le permitió liderar el mercado sin necesidad de depender de la alianza con Land Rover.