La Toyota Hilux estrena una nueva generación con una transformación especialmente importante para uno de los modelos más emblemáticos de la marca. Por primera vez, la pick-up incorpora una versión completamente eléctrica, mientras Toyota también prepara una variante de pila de combustible de hidrógeno prevista para 2028. La estrategia se completa con alternativas híbridas, diésel y gasolina, en función del mercado.
La gran novedad tecnológica es la Hilux BEV, equipada con una batería de 59,2 kWh y dos ejes eléctricos que proporcionan tracción integral permanente. Toyota declara una autonomía de más de 300 kilómetros y una potencia máxima del sistema de 144 kW, mientras que la batería queda instalada bajo el suelo para aprovechar el espacio disponible dentro del bastidor. El objetivo es mantener las capacidades todoterreno características del modelo, pero sustituyendo el motor térmico por una arquitectura eléctrica.
El cambio no se limita al sistema de propulsión. La nueva Hilux adopta un diseño exterior denominado “Tough x Agile”, con una imagen más moderna y robusta, además de una evolución importante del habitáculo. Toyota también amplía las funciones de seguridad y asistencia mediante su paquete T-Mate, junto con una experiencia digital más avanzada. La gama mantiene además opciones convencionales y una Hilux Hybrid 48V con motor diésel de 2,8 litros, destinada a determinados mercados.
Pero Toyota no se queda en las baterías. La compañía ha confirmado una Hilux eléctrica de pila de combustible de hidrógeno, cuyo lanzamiento está programado para 2028. Esta tecnología utiliza hidrógeno para generar electricidad a bordo y, en el caso de un vehículo de pila de combustible, las emisiones directas durante la conducción son fundamentalmente vapor de agua. La propuesta forma parte de la estrategia de Toyota de utilizar diferentes tecnologías de electrificación en función de las necesidades y de la infraestructura disponible.
La transformación resulta especialmente significativa porque la Hilux conserva su papel como herramienta de trabajo y vehículo todoterreno mientras incorpora tecnologías que hasta hace pocos años parecían alejadas del segmento de las pick-up. La novena generación mantiene la carrocería de doble cabina en su despliegue inicial y suma dirección asistida eléctrica, tracción total y una evolución de sus sistemas de conectividad y seguridad.
Con esta estrategia, Toyota convierte al Hilux en uno de sus escaparates más claros de la filosofía “multipath”, ofreciendo diferentes soluciones de propulsión en lugar de apostar por una única tecnología. La versión eléctrica ya representa un cambio histórico para el modelo, mientras que el hidrógeno abre una segunda vía para el futuro. La Hilux deja así de ser únicamente una pick-up diésel tradicional y se convierte en una familia capaz de adaptarse a distintas eras de la automoción.
Menos piezas mecánicas y una tecnología cada vez más madura colocan a varios eléctricos asequibles como candidatos a superar los 300.000 kilómetros de vida útil. El coche eléctrico sigue derribando algunos de los prejuicios que acompañaron a sus primeros años en el mercado. Una de las grandes dudas era precisamente cuánto tiempo podrían durar sus […]