Volvo Cars ha anunciado una ambiciosa ofensiva que contempla 13 nuevos modelos hasta 2030, en lo que la compañía considera su mayor expansión de producto en sus 99 años de historia. El plan busca ampliar considerablemente su gama y aumentar su cuota de mercado, con siete vehículos destinados a Europa y otros mercados occidentales y seis desarrollados para China.
La estrategia supone un cambio importante para Volvo, que hasta ahora había apostado por una gama relativamente concentrada y con una fuerte orientación hacia los SUV. Los nuevos lanzamientos combinarán modelos 100 % eléctricos, híbridos enchufables y otras soluciones electrificadas, mientras que los vehículos destinados a China tendrán un desarrollo más estrechamente ligado a Geely Auto. En los mercados occidentales, Volvo pretende reducir costes utilizando dos plataformas compartidas para buena parte de sus nuevos productos.
La compañía también está revisando su estrategia de electrificación ante un mercado que está evolucionando de forma diferente según el país. Volvo había planteado anteriormente convertirse en una marca completamente eléctrica para 2030, pero ahora concede un papel mayor a los híbridos enchufables y convencionales como tecnología de transición. Los recientes XC60 y XC90 PHEV de mayor autonomía eléctrica son un ejemplo de esta nueva dirección.
La expansión también pretende mejorar la rentabilidad del fabricante. Volvo aspira a elevar su margen operativo por encima del 8 %, frente al 3,5 % registrado en 2025, mientras que una mayor utilización conjunta de componentes con Geely podría generar alrededor de un 5 % de ahorro en costes de materiales para 2030. La compañía, además, asegura que no contempla cerrar sus fábricas dentro de esta transformación.
El nuevo rumbo llega mientras Volvo amplía su nueva generación de eléctricos, con modelos como el EX60, basado en la arquitectura SPA3, y mientras reorganiza parte de su catálogo para responder a unas ventas de vehículos eléctricos que están evolucionando de forma desigual. La compañía seguirá apostando por la electrificación, pero con una estrategia más flexible y regionalizada que permita combinar diferentes sistemas de propulsión según las necesidades de cada mercado.
Con 13 coches nuevos antes de 2030, Volvo pretende transformar profundamente su catálogo y recuperar impulso comercial sin renunciar a su identidad tecnológica y de seguridad. La gran incógnita será cómo se repartirán exactamente esos lanzamientos entre SUV, berlinas, familiares y otros formatos, pero el fabricante ya ha dejado claro que no todos los futuros modelos serán SUV.