El regreso de Yugo acaba de tomar un giro inesperado. La histórica marca de origen yugoslavo, que pretende volver al mercado con vehículos pequeños y económicos, ha presentado en redes sociales las imágenes de un supuesto Yugo Cabrio de cuatro puertas, aunque existe un detalle fundamental: el automóvil mostrado todavía no es real, ya que se trata de un diseño generado mediante inteligencia artificial. La compañía lo ha presentado como un estudio de diseño orientado a explorar posibles caminos para su futura gama, apenas un año después de recuperar públicamente el nombre Yugo con un prototipo de hatchback asequible.
El proyecto está impulsado por el profesor alemán de marketing Aleksandar Bjelić y el diseñador serbio Darko Marčeta, responsables de recuperar los derechos de la marca con la intención de desarrollar vehículos subcompactos de precio contenido. El nuevo diseño mantiene algunos rasgos que buscan conectar con la identidad histórica de Yugo, como el escalón situado bajo los faros, las molduras negras y el emblema Y integrado en una parrilla iluminada. La carrocería, sin embargo, adopta una apariencia mucho más moderna, con formato crossover, mayor altura libre al suelo y protecciones plásticas en los pasos de rueda y paragolpes. La inspiración recuerda en parte al desaparecido Volkswagen T-Roc Cabriolet, mientras que también existen referencias visuales al antiguo Yugo Cabrio de finales de los años 80.
La propuesta digital contempla cuatro plazas y una capota de lona plegable, aunque todavía no hay confirmación de que esta configuración vaya a convertirse en un automóvil de producción. De hecho, el proyecto principal continúa siendo el hatchback que Yugo mostró anteriormente, para el que la empresa mantiene el objetivo de presentar un prototipo funcional en mayo de 2027. Las primeras informaciones apuntan a que ese futuro modelo podría ofrecer motores de gasolina y opciones electrificadas, además de transmisiones manuales y automáticas. Por ahora, la plataforma definitiva, las especificaciones mecánicas y el lugar exacto de fabricación siguen sin conocerse.
La presentación también ha provocado preguntas sobre la verdadera identidad del nuevo Yugo. Algunos usuarios han especulado con la posibilidad de que la compañía simplemente termine recurriendo a modelos chinos ya existentes y los comercialice con su propia insignia, algo que la marca ha rechazado. Yugo asegura que el proyecto es independiente y sostiene que utilizar componentes procedentes de diferentes mercados no significa renunciar a su identidad. Serbia aparece como el hogar declarado del proyecto, aunque la estructura definitiva de producción y la cadena de suministro todavía están por concretar.
Lejos de ignorar las bromas relacionadas con la reputación histórica de Yugo, la compañía incluso ha decidido utilizarlas como parte de su comunicación. Ante un comentario sobre las famosas lunetas térmicas de los antiguos modelos, la marca respondió con humor que mantendrá esta característica en la nueva generación. Otra broma relacionada con el olor a barbacoa terminó provocando una respuesta todavía más surrealista: Yugo aseguró que podría incorporar una barbacoa integrada para cocinar ćevapi durante los desplazamientos. Más allá del tono humorístico, el movimiento demuestra que la nueva Yugo pretende recuperar el carácter desenfadado de la marca mientras prepara un regreso mucho más serio: el primer prototipo funcional que debería llegar en 2027.