Cadillac tiene una particularidad que puede pasar desapercibida a simple vista. En algunos de sus SUV eléctricos, como el Optiq, el cristal lateral situado junto al pilar D incorpora un patrón grabado inspirado en el diseño Mondrian del logotipo de la marca. No se trata de una pegatina ni de un adhesivo colocado sobre la carrocería.
El dibujo está integrado directamente en el cristal y reproduce varias formas geométricas que recuerdan al emblema de Cadillac. En el Optiq-V, además, aparece un toque de color azul que refuerza su carácter deportivo y conecta visualmente con otros elementos del vehículo.
Lo interesante es que este recurso no compromete demasiado la visibilidad. El cristal continúa funcionando como una ventana y las líneas del patrón son translúcidas, por lo que el diseño aporta personalidad sin convertirse en un obstáculo importante para el conductor o los pasajeros.
Sin embargo, Cadillac sí ha decidido modificar esta solución en uno de sus modelos. El Vistiq eliminará el patrón grabado en el cristal para el año modelo 2027, una decisión que generó dudas sobre si la marca estaba preparando el mismo cambio para el resto de su gama.

La compañía ha aclarado que no será así. Cadillac explicó que la modificación aplicada al Vistiq responde a los comentarios recibidos de clientes y concesionarios, y que no supone el abandono generalizado de este recurso de diseño en sus vehículos.
En el Optiq 2027, el patrón grabado seguirá presente en todos los acabados, aunque recibirá una actualización durante el año. La principal novedad será la incorporación de un sutil tono en el grabado, mientras que el Optiq-V mantendrá el diseño actual sin tintar para diferenciarlo del resto de versiones.
En el modelo deportivo, además, el resultado está especialmente cuidado. La franja azul del cristal combina con determinados elementos del interior y con las pinzas de freno Brembo azules, creando una conexión visual entre diferentes zonas del vehículo. También cambia ligeramente el degradado del patrón Mondrian.
Puede parecer un detalle menor, pero este tipo de decisiones ayudan a diferenciar a un modelo en un mercado donde cada vez más SUV eléctricos comparten soluciones técnicas y diseños similares. Cadillac ha decidido invertir en un elemento que no es imprescindible para el funcionamiento del Optiq, pero que aporta una identidad propia.
Probablemente este grabado no será el motivo que haga que un cliente compre o descarte un Cadillac. Aun así, demuestra hasta qué punto la marca está cuidando los pequeños detalles de sus nuevos modelos eléctricos. En el caso del Optiq-V, ese esfuerzo resulta especialmente visible y convierte un simple cristal lateral en uno de los rasgos más originales de su diseño.