
El Nissan Pathfinder es desde hace años uno de los SUV familiares más importantes de la marca en Estados Unidos. Situado por debajo del Armada, destaca por sus tres filas de asientos, su práctico habitáculo y su fiable motor V6. Sin embargo, el Pathfinder que Nissan comercializa en China ha seguido un camino completamente distinto, apostando por el lujo, la digitalización y una experiencia tecnológica mucho más avanzada.
Desarrollado por Dongfeng Nissan, el Pathfinder chino nació hace tres años como un proyecto específico para satisfacer las preferencias del mercado asiático. En lugar de adaptar el modelo estadounidense, la marca creó un SUV con una identidad propia. Ahora, para 2026, recibe una nueva actualización que refuerza todavía más su carácter premium sin modificar profundamente su diseño exterior.
Aunque la silueta general permanece prácticamente intacta, el Pathfinder 2026 incorpora nuevos detalles estéticos como el acabado bitono Obsidian Black Gold y unas elegantes llantas de aleación de 20 pulgadas. En la parte frontal mantiene una gran parrilla cromada integrada con los faros, mientras que la zaga luce unos pilotos unidos por una moldura negra que aporta una mayor sensación de anchura.
El verdadero salto aparece en el habitáculo. El SUV incorpora dos grandes pantallas digitales gobernadas por un procesador Qualcomm Snapdragon 8155, junto a un renovado sistema operativo de Nissan compatible con control por voz mediante inteligencia artificial. A diferencia de muchos rivales, la marca mantiene botones físicos para funciones esenciales como el climatizador, mejorando la ergonomía durante la conducción.

El interior también destaca por el abundante uso de materiales acolchados y por la posibilidad de elegir configuraciones de seis o siete plazas, adaptándose tanto a familias como a clientes que buscan un vehículo más exclusivo. La sensación general es claramente superior a la ofrecida por el Pathfinder comercializado en Norteamérica, especialmente en términos de conectividad y calidad percibida.
Bajo el capó, el Pathfinder chino monta un motor 2.0 VC-Turbo de cuatro cilindros, capaz de desarrollar 248 CV y 376 Nm de par, asociado a una transmisión automática ZF de nueve velocidades. Esta combinación busca ofrecer un equilibrio entre prestaciones y eficiencia, alejándose del tradicional motor V6 atmosférico que todavía equipa la versión estadounidense.
El precio también resulta especialmente competitivo para el nivel de equipamiento que ofrece. En China, el Pathfinder parte de 219.800 yuanes (unos 30.500 dólares), mientras que la versión más equipada con tracción total alcanza los 249.800 yuanes, equivalentes a aproximadamente 34.700 dólares.
Aunque el Pathfinder norteamericano sigue conquistando a muchos compradores por su robustez, su fiable motor V6 y una imagen más aventurera, la versión china demuestra hacia dónde evoluciona el mercado mundial de los SUV. Si Nissan lograra combinar la mecánica y el carácter del modelo estadounidense con la tecnología, el refinamiento y el interior del Pathfinder chino, probablemente tendría uno de los todocaminos más completos y competitivos de todo el segmento.