El año pasado probamos el Tiguan, que ya estaba mejorado con un motor turbo de cuatro cilindros que producía 201 caballos de potencia, una capacidad considerable para un SUV crossover compacto. Ahora VW ha añadido «Turbo» al nombre del acabado superior SEL R-Line y, aunque técnicamente todos los acabados cuentan con un motor turbo de cuatro cilindros, el motor de este modelo es considerablemente más potente, pues gracias a una buena labor de ingeniería alcanza los 268 caballos y 258 lb-pie de par.
Reconozco que es un vehículo familiar, pero conducido por una carretera secundaria con curvas pondrá una sonrisa en el rostro del conductor, pues su desempeño compuesto, la certeza de la transmisión de ocho velocidades de doble embrague, que puede controlarse a través de las levas de cambio en el volante, y la tracción total estándar 4Motion se conjugan para proporcionar una experiencia de manejo entretenida.

Todas las versiones se benefician de una reducción de peso de aproximadamente 170 libras (77 kg) gracias al mayor uso de aluminio en los componentes de la suspensión y de acero de alta resistencia en la carrocería.
Algo que me contrarió fue no encontrar una opción para el “auto hold” o la retención automática, que permite retirar el pie del pedal del freno durante esas largas esperas en semáforos o en congestiones de tráfico. Busqué el botón en todas partes, incluida la pantalla de infoentretenimiento, donde algunos fabricantes esconden esta opción, y hasta consulté videos en YouTube para, al final, llegar a la triste conclusión de que esta cómoda opción no está presente en el Tiguan 2026. Le sugiero a Volkswagen que la incorpore en las próximas ediciones.
El rendimiento del 2026 Tiguan es encomiable, pues logra 25 millas por galón en manejo combinado, unos 9.41 litros por cada 100 km, y, para mi sorpresa, esta cifra no merma en el caso del SEL R-Line Turbo más potente.

El Volkswagen Tiguan 2026 está disponible en cuatro versiones: S, SE, SE R-Line Black y SEL R-Line Turbo. Las tres primeras versiones cuentan con un motor turbo de cuatro cilindros y 201 caballos, mientras que la versión Turbo incorpora una alternativa más potente del mismo motor con 268 caballos.
El modelo S comienza en $30,805, ascendiendo a $33,605 para el Tiguan SE, $37,245 en el SE R-Line Black y terminando con el tope de gama SEL R-Line Turbo que comienza en $43,085.

Competencia no le falta, pues este segmento está lleno de rivales, algunos muy prestigiosos, como el Toyota RAV4, el Honda CR-V o el Mazda CX-5. A la lista podemos agregar el Hyundai Tucson, Nissan Rogue, Subaru Forester, Chevrolet Equinox, Mitsubishi Eclipse Cross o el Ford Escape.
No hay llamados a revisión del nuevo VW Tiguan, incluido el modelo del año pasado, lo que aporta cierta tranquilidad a los nuevos compradores, aunque la confiabilidad estimada es ligeramente inferior a la del promedio de autos nuevos.

El Tiguan se coloca alto en el ranking del segmento que posiblemente sea el más competitivo de todo el mercado automotriz: el de los crossovers compactos. Volkswagen demuestra, con los cambios introducidos en el 2026, a solo un año de una completa renovación, que no está dispuesto a ceder terreno; quizá todo lo contrario: sigue empeñado en escalar nuevas posiciones para su producto estrella.
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