El GR86 más caro pierde su gran argumento

Toyota ha mantenido al GR86 como uno de los deportivos nuevos más asequibles del mercado estadounidense, pero el configurador del modelo 2027 demuestra que esa ventaja puede desaparecer rápidamente. El GR86 Premium puede alcanzar los 56.893 dólares con todos los extras seleccionados, incluyendo los gastos de destino. La cifra resulta especialmente llamativa porque se acerca al precio de partida de un GR Supra, un deportivo mucho más potente y situado un escalón por encima dentro de la gama japonesa.
El precio base sigue siendo una de sus grandes virtudes
La versión 2027 del GR86 parte de 31.500 dólares, un incremento mínimo respecto al modelo anterior y una cifra que mantiene al deportivo en una posición privilegiada para quienes buscan sensaciones al volante sin entrar en precios prohibitivos. El acabado Premium eleva el punto de partida hasta los 34.400 dólares, pero es al comenzar a seleccionar equipamiento opcional cuando la factura empieza a crecer de forma considerable.
Los extras pueden superar los 20.000 dólares
La configuración realizada sobre el GR86 Premium incluye pintura Track bRED por 475 dólares y cambio automático por 800 dólares, además de una larga lista de componentes deportivos. Solo los principales paquetes opcionales elevan la factura varios miles de dólares, con un GR Aero Kit de 2.700 dólares, un Performance Package de 1.500, un GR Wheel Package de 2.330 y un GR Body Kit de 3.759 dólares. La posibilidad de combinar algunos de estos elementos hace que el precio final crezca mucho más de lo esperado.
Escape, estabilizadoras y sonido llevan la factura al límite

La personalización no termina en los paquetes principales. Toyota permite añadir elementos como un sistema de escape de cuatro salidas por 2.420 dólares, barras estabilizadoras GR por 1.320 dólares y un subwoofer de 10 pulgadas con alimentación propia por 889 dólares. Con algunos accesorios adicionales, la configuración alcanza los 56.893 dólares incluyendo el cargo de destino, aunque todavía existe margen para acercarse a los 60.000 dólares si se incorporan más elementos del catálogo.
El GR Supra aparece demasiado cerca en precio
La situación resulta especialmente curiosa al comparar el GR86 completamente equipado con el resto de la familia deportiva de Toyota. El GR Supra parte de 58.300 dólares, apenas 1.407 dólares más que el GR86 de 56.893 dólares configurado con todos los extras. Además, el GR Corolla ofrece un nivel de prestaciones superior al del GR86 por alrededor de 40.000 dólares, lo que convierte a esta configuración extrema en una opción difícil de justificar desde el punto de vista económico.
El modelo 2027 mejora su respuesta al volante: Toyota no se ha limitado a cambiar precios y equipamiento para el nuevo año. El GR86 2027 recibe una calibración revisada del acelerador para ofrecer respuestas más lineales, mientras que la marca también ha trabajado en la transición entre marchas. Según Toyota, la reducción de quinta a cuarta resulta ahora más natural, manteniendo al cambio manual como uno de los elementos esenciales de la experiencia de conducción del deportivo.
También hay novedades estéticas y tecnológicas
El habitáculo incorpora nuevas posibilidades de personalización, entre ellas el tono Cockpit Red, mientras que el acabado Premium suma determinados elementos interiores con acabado negro tipo hierro fundido. Toyota también ha introducido mejoras en algunos sistemas de asistencia a la conducción y añade el nuevo color exterior Thunder. Son cambios que mantienen actualizado al GR86 sin alterar la esencia de un deportivo ligero pensado principalmente para disfrutar de las curvas.
El GR86 sigue teniendo sentido si se evita la lista de opciones
A pesar de la configuración cercana a los 57.000 dólares, el Toyota GR86 continúa siendo una de las alternativas más interesantes para los conductores que buscan un deportivo por debajo de 40.000 dólares. Comparte plataforma y motor bóxer de 228 CV con el Subaru BRZ, pero parte con una ventaja de precio superior a 5.000 dólares frente a su hermano gemelo. El problema aparece cuando el catálogo de accesorios convierte un deportivo asequible en un coche cuyo precio se aproxima peligrosamente al de modelos mucho más prestacionales.
