Ford ha confirmado el final del 2.7 EcoBoost V6, un motor que formaba parte de la F-150 desde el año 2015. En su lugar, el 3.0 EcoBoost V6 pasa a ocupar su posición como opción estándar en los acabados XL, STX y XLT.
Cuando llegó al mercado, el 2.7 EcoBoost desarrollaba 325 CV y 375 lb-pie de par, aunque posteriormente recibió una actualización que elevó el par hasta 410 lb-pie. Durante más de diez años se convirtió en una de las mecánicas más utilizadas de la gama, especialmente entre quienes buscaban una alternativa más eficiente y asequible a los motores de mayor cilindrada.
Su desaparición modifica el planteamiento mecánico de la F-150 para una gran parte de los compradores. Además, existen rumores de que el 2.7 EcoBoost podría abandonar posteriormente modelos como el Ford Ranger y el Ford Bronco, lo que pondría punto final a la trayectoria de este V6 dentro de la familia Ford.
El paquete STX FX4 201A desaparece por completo de la gama F-150 2027. Hasta ahora, este grupo permitía combinar la estética del STX con el equipamiento todoterreno FX4, aunque obligaba a los clientes a escoger un paquete específico para acceder a esa configuración.
Ford ha optado por una solución más sencilla. El paquete FX4 Off-Road pasa a poder añadirse directamente al STX 200A, por lo que los compradores pueden elegir la capacidad todoterreno sin tener que recurrir a una combinación cerrada.
Aunque desaparece el paquete 201A, el equipamiento que hacía atractivo al FX4 no se pierde. El cambio responde principalmente a una estrategia de simplificación del catálogo y de las posibilidades de configuración.
Ford ha eliminado el grupo de equipamiento XLT 303A, una decisión especialmente relevante porque el XLT es uno de los acabados con mayor volumen de ventas de toda la F-150. A partir de 2027, la estructura del XLT queda reducida a tres niveles de equipamiento.
La desaparición del 303A viene acompañada de una mejora importante en el 302A. Este acabado incorpora de serie Ford Co-Pilot360 Assist 2.0, con funciones como control de crucero adaptativo, centrado de carril, Pro Trailer Hitch Assist y cámara de 360 grados.
También pasan a ser de serie los paragolpes del color de la carrocería, lo que permite compensar parcialmente la desaparición del nivel superior. Ford busca así concentrar más equipamiento en menos configuraciones para facilitar el proceso de compra.
Otro cambio importante afecta al acabado Lariat. Ford elimina para 2027 el grupo Lariat 500A asociado a la configuración con una batalla de 157 pulgadas, que dejará de estar disponible dentro de la nueva gama.
La decisión forma parte de una estrategia más amplia para retirar configuraciones de menor volumen y reducir el número de combinaciones posibles en fábrica. Esto significa que los compradores interesados en determinadas configuraciones de carrocería tendrán menos alternativas de batalla y equipamiento.
Aunque puede parecer un cambio menor sobre el papel, la desaparición de esta configuración demuestra hasta qué punto Ford está revisando la estructura de la F-150 para hacerla más sencilla de fabricar y pedir.
Ford continúa reduciendo las variantes específicas del STX con la desaparición del denominado STX FX4 Special Trim. Esta configuración estaba orientada principalmente a compradores que querían combinar una apariencia diferenciada con capacidades todoterreno.
A partir de 2027, quienes busquen esa combinación tendrán que recurrir al paquete FX4 Off-Road independiente sobre un STX convencional. De esta forma, desaparece una variante específica, pero se mantiene la posibilidad de incorporar las prestaciones todoterreno.
El movimiento encaja con la nueva filosofía de Ford, que parece apostar por una configuración más modular y menos dependiente de paquetes cerrados. Para el fabricante supone menos variantes que gestionar, mientras que el comprador obtiene mayor libertad para escoger determinados elementos por separado.
Uno de los cambios estéticos que más pueden notar los compradores del STX es la eliminación del STX Black Appearance Package. Este paquete permitía conseguir una imagen completamente oscurecida sin tener que dar el salto a un acabado de precio superior.
Con su desaparición, los compradores del STX pierden la posibilidad de acceder directamente a esa estética negra de fábrica. Ford, sin embargo, mantiene este tipo de personalización en acabados superiores como XLT y Lariat.
En la práctica, quienes quieran una F-150 con apariencia oscurecida tendrán que recurrir a configuraciones más caras. Es un cambio que simplifica la oferta, pero que también puede empujar a determinados compradores hacia versiones de mayor precio.
La nueva configuración de entrada del Ford F-150 Tremor también presenta recortes importantes. El Tremor 400A pierde de serie elementos como los asientos eléctricos, los asientos delanteros calefactados, el climatizador bizona, la ventanilla trasera eléctrica, el sistema de sonido Bang & Olufsen y Ford Co-Pilot360 Active 2.0.
Además, el motor V8 5.0 litros deja de estar disponible en el 400A y pasa a ser opcional en el 401A. Ford consigue así reducir el precio de entrada de la gama Tremor, pero a cambio de limitar notablemente su equipamiento de confort.
La parte positiva es que la esencia todoterreno permanece. El Tremor 400A mantiene el 3.5 EcoBoost V6, cambio automático de 10 velocidades, configuración SuperCrew 4×4 y suspensión específica, por lo que los recortes afectan principalmente al confort y al equipamiento tecnológico, no a su enfoque off-road.
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