Los problemas de seguridad que han provocado estas retiradas fueron identificados mediante el análisis de reclamaciones de garantía y revisiones internas realizadas por Ford. Estos procesos permitieron detectar diferentes anomalías antes de que se anunciaran oficialmente las campañas. Este tipo de controles resulta fundamental para localizar fallos que pueden aparecer después de que los vehículos hayan llegado a manos de los clientes y determinar qué unidades necesitan una intervención.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera de Estados Unidos (NHTSA) ha emitido una retirada de seguridad que afecta a vehículos Ford. La campaña forma parte de un conjunto más amplio de avisos relacionados con distintos fabricantes del sector. Los defectos concretos y sus riesgos varían según cada campaña, por lo que los propietarios deben comprobar si su vehículo está incluido y seguir las instrucciones proporcionadas por el fabricante.
Uno de los casos de mayor volumen afecta a más de 223.000 unidades de la Ford F-150 debido a problemas relacionados con sus depósitos de combustible. El defecto afecta a determinados vehículos y puede representar un riesgo para la seguridad si no se soluciona. La campaña contempla la inspección y reparación de las unidades afectadas, permitiendo a los propietarios corregir el problema sin asumir el coste de la intervención correspondiente a la retirada.
Ford también ha anunciado una campaña mucho más pequeña que afecta a 17 unidades de la F-150 Raptor. En estos vehículos se han detectado fijaciones de la barra Panhard que podrían estar sueltas. Al tratarse de un elemento relacionado con el comportamiento del vehículo, el defecto podría afectar a la estabilidad y la capacidad de control de la camioneta. La revisión busca garantizar que los elementos afectados queden correctamente fijados.
La campaña también alcanza a 1.945 unidades de la Ford Transit debido a un funcionamiento incorrecto del sistema inalámbrico de aviso del cinturón de seguridad. El problema podría impedir que el sistema alerte correctamente a los ocupantes cuando alguno de los cinturones no está abrochado. Ford identificó el defecto durante sus revisiones internas y ha puesto en marcha las medidas necesarias para solucionar las unidades afectadas.
Toyota afronta una retirada de aproximadamente 10.000 unidades del C-HR eléctrico de 2026 debido a un problema de software relacionado con el sistema de frenada regenerativa. El fallo podría provocar que el sistema de propulsión se desconecte, lo que representa un problema de seguridad durante la conducción. Los vehículos afectados deberán pasar por los concesionarios para recibir la reparación correspondiente y solucionar el funcionamiento incorrecto del sistema.
Ford tiene previsto comenzar a notificar a los propietarios de los vehículos afectados a finales de septiembre. Las comunicaciones deberán informar sobre los defectos detectados y las medidas necesarias para corregirlos. Los propietarios también pueden comprobar el estado de una retirada introduciendo el número VIN de su vehículo en la herramienta de consultas de la NHTSA, una de las formas más directas de saber si una unidad concreta está afectada por una campaña de seguridad.
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