La GMC Syclone revolucionó el mercado en 1991 al demostrar que una camioneta podía ofrecer prestaciones de superdeportivo. Equipada con un motor V6 turboalimentado y tracción total, aceleraba de 0 a 100 km/h en apenas 4,3 segundos, una cifra extraordinaria para la época. Con unas 3.000 unidades fabricadas, se ha convertido en una de las pick-ups más buscadas del mercado clásico.
La Ford SVT Lightning llevó el concepto de camioneta deportiva a otro nivel. Fabricada en dos generaciones entre 1993 y 2004, destacó por sus motores V8 de altas prestaciones y una puesta a punto específica para mejorar el comportamiento dinámico. Sus limitadas cifras de producción y su carácter único la han convertido en una referencia entre los coleccionistas.
El Jeep J10 Honcho destacó a finales de los años setenta por sus llamativos gráficos, colores exclusivos y una imagen inconfundible. Aunque nunca se fabricó en grandes cantidades, su auténtico ADN Jeep y sus capacidades fuera del asfalto han hecho que los ejemplares bien conservados sean especialmente difíciles de encontrar en la actualidad.
Pocas camionetas han sido tan extremas como la Dodge Ram SRT-10. Bajo el capó escondía el mismo motor V10 de 8,3 litros utilizado por el Dodge Viper, desarrollando 500 caballos de potencia. Su producción limitada entre 2004 y 2006, junto con unas prestaciones impresionantes, la han convertido en una auténtica leyenda entre las pick-ups de altas prestaciones.
La Lincoln Blackwood fue un experimento tan atrevido como exclusivo. Lanzada en 2002, apenas se fabricaron unas 3.400 unidades. Combinaba el confort de una berlina de lujo con la estética de una camioneta premium, incluyendo tapicería de cuero, inserciones de madera y un compartimento de carga cubierto eléctricamente.
La Subaru BRAT se ganó un lugar especial en la historia gracias a su diseño inusual y a sus famosos asientos instalados en la caja trasera. Aunque durante sus nueve años de producción se fabricaron más de 120.000 unidades, el paso del tiempo ha reducido enormemente el número de ejemplares supervivientes, convirtiéndola en una pieza muy apreciada por los aficionados.
La Chevrolet SSR sigue siendo una de las propuestas más extravagantes jamás lanzadas por General Motors. Su diseño retro, techo rígido retráctil y motor V8 la diferenciaban de cualquier otra pick-up del mercado. Su corta producción entre 2003 y 2006, con poco más de 24.000 unidades, ha impulsado su valor entre los coleccionistas.
La Mazda Rotary Engine Pickup (REPU) ocupa un lugar único en la historia del automóvil. Fue la única camioneta de producción equipada con un motor rotativo Wankel, concretamente el conocido propulsor 13B. Entre 1974 y 1977 se fabricaron unas 15.000 unidades, convirtiéndola en una de las rarezas mecánicas más fascinantes jamás creadas.
La International Harvester Scout II Terra fue una variante de batalla larga del Scout II diseñada para ofrecer mayores capacidades de carga. Su producción duró apenas entre 1976 y 1980, y actualmente resulta muy difícil encontrar ejemplares en buen estado. Su estética clásica, robustez y capacidades todoterreno la mantienen como una de las pick-ups históricas más deseadas.
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