La Slate Truck está llamada a convertirse en una de las propuestas más particulares del mercado estadounidense de vehículos eléctricos. La startup ha confirmado un precio inicial de 24.950 dólares, antes de impuestos, tasas y opciones, para una pick-up de dos plazas concebida como un auténtico lienzo en blanco. Además, la compañía asegura que ya cuenta con más de 180.000 reservas, mientras prepara el inicio de las entregas para finales de 2026.
La filosofía de Slate rompe con la tendencia habitual de las grandes pick-up, cada vez más sofisticadas y voluminosas. La versión básica prescinde de pantalla central, sistema de audio y elevalunas eléctricos, mientras que sus paneles exteriores de material compuesto llegan sin pintura y pueden personalizarse mediante vinilos. Bajo esta configuración se encuentra un motor eléctrico trasero y una batería que permite alcanzar una autonomía estimada de 205 millas, unos 330 kilómetros.
La propuesta también destaca por su capacidad de transformación. La Slate puede configurarse inicialmente como una pick-up de dos plazas o convertirse posteriormente en un SUV de cinco plazas o en un Fastback, con kits específicos. Las versiones SUV parten de 29.950 dólares, de manera que el mismo vehículo puede adaptarse a diferentes necesidades sin tener que cambiar de coche. La compañía ha diseñado además los componentes para facilitar su sustitución y personalización a lo largo de la vida útil.
La estrategia comercial de Slate gira alrededor de una extensa oferta de personalización. La marca anuncia más de 200 accesorios, muchos de ellos con precios inferiores a 500 dólares, que permiten modificar el aspecto y el equipamiento del vehículo. Desde ruedas y neumáticos hasta sistemas de audio, iluminación, protecciones, vinilos y diferentes soluciones para el interior, el propietario puede decidir cuánto equipamiento quiere añadir.
La cifra de 24.950 dólares es, por tanto, el punto de partida y no el precio de una unidad completamente equipada. Slate cobra aparte el equipamiento opcional y una tarifa de destino de 1.450 dólares, además de impuestos y otros gastos. La compañía ha optado por esta estrategia para mantener bajo el coste de entrada y permitir que cada cliente decida qué elementos necesita, en lugar de incluir de serie un gran número de tecnologías que pueden elevar el precio final.
Con una carrocería compacta, una filosofía minimalista y un precio de acceso poco habitual entre los vehículos eléctricos estadounidenses, la Slate Truck busca ocupar un espacio diferente al de las grandes pick-up tradicionales. Su objetivo no es competir directamente con los enormes modelos de Ford, Chevrolet, GMC o Ram, sino recuperar la idea de una camioneta sencilla y funcional adaptada a la era eléctrica. Si cumple sus objetivos de producción y entrega, podría convertirse en una de las propuestas más singulares del mercado de pick-up de los próximos años.