Hasta hace poco, el segmento de las SUV familiares compactas en México se movía entre los mismos apellidos de siempre: Toyota, Honda, algún que otro chino ya asentado. Pero las cosas se han puesto interesantes en esta categoría con la Lynk & Co 08.
En sí, esta camioneta aparece con un argumento poco común: llega respaldado por Geely y Volvo, con más de un éxito en ventas y once semanas como el híbrido enchufable compacto más vendido en su mercado de origen.
Queda claro que lo anterior no garantiza nada por sí solo, aunque sí explica por qué vale la pena analizarlo con calma antes de descartarlo solo por no tener años en el mercado mexicano.
Este análisis pretende entender cómo se posiciona el Lynk & Co 08 frentes modelos sumamente populares en el mercado mexicano por su movilidad híbrida: Toyota RAV4, Honda CR-V Hybrid y BYD Song Plus PHEV.

De inicio, el SUV de Lynk & Co equipa un sistema compuesto por un motor a gasolina -turbo de 1.5 litros- que trabaja en conjunto con una transmisión para dar fuerza al sistema eléctrico, mismo que se alimenta de un paquete de baterías de un tamaño que supera al de muchos SUVs también con tecnología PHEV -conectable a la corriente-. Todo esto con el fin de dar una experiencia de manejo similar a la de un auto totalmente eléctrico.
En total, este Lynk & Co 08 entrega 209 caballos de fuerza y 258 libras-pie de par, cifras que superan los 201 caballos de fuerza del BYD Song Plus PHEV, los 203 caballos de fuerza del Toyota RAV4 y los 181 caballos de fuerza del Honda CR-V Hybrid.
Y bueno, la autonomía eléctrica es donde la diferencia se hace más evidente: 200 kilómetros contra apenas 105 del Song Plus y 84 del RAV4 en su variante PHEV.
Vale la pena aclarar que el CR-V Hybrid no compite en este terreno, porque se trata de un híbrido convencional sin opción de enchufe, así que la comparación de autonomía eléctrica queda, en la práctica, entre tres rivales y no cuatro.

Con 4.8 metros de largo y una distancia entre ejes de 2.8 metros -la más larga entre los cuatro SUV comparados-, el Lynk & Co 08 traduce ese tamaño como en espacio real para la segunda fila y en la cajuela. Esto hace que se posicione como la que tiene el interior más amplio de los cuatro modelos.
Hablando del diseño exterior, la RAV4 contiene el diseño más actualizado y robusto de la cuarteta. Pero si se trata de salir de lo convencional, entonces el 08 se coloca como la primera opción al tener una imagen totalmente minimalista.
Siguiendo con la comparación, el interior está sumamente reñido entre lo que ofrece el SUV de Toyota en su versión tope gama y el Lynk & Co. Con todo y que la RAV4 es de lo más moderno que hay, se puede decir que no apunta hacia el segmento premium.
En este punto el 08 toma ventaja al tener un inventario de equipo más amplio. Incluye asientos forrados en piel Nappa, volante calefactable, función de masaje para conductor y pasajero, aire acondicionado tri-zona y un sistema de audio Harman Kardon con 23 bocinas.
Este último punto merece una pausa: ni el BYD (10 altavoces Infinity), ni el RAV4 (9 JBL) ni el CR-V (12 Bose) se acercan a esa cifra, y la diferencia se nota apenas se sube el volumen.

Para muchos, los números de consumo combinado -más de 100 km/l según el ciclo WLTC- del Lynk & Co 08 suenan casi irreales hasta entender que ese resultado depende de conducir con la batería cargada.
Llenar el tanque completo, de 60 litros, cuesta alrededor de $1,400 MXN pesos al precio promedio actual de la gasolina, y esa carga rinde hasta 1,400 kilómetros combinados entre gasolina y electricidad, lo que quiere decir que registra un consumo de 23 km/l y que el kilómetro recorrido vale un peso.
Esta cuenta cambia por completo si la rutina diaria se resuelve dentro de los 200 kilómetros de autonomía eléctrica. Cargar la batería de casi 40 kWh en casa, con una tarifa doméstica promedio de la CFE, ronda entre 60 y 90 pesos -cifra que varía según la región y el escalón tarifario-, lo que deja un costo cercano a 30 o 40 centavos por kilómetro.
Compárese contra el 1.50 pesos por kilómetro que implica mover el mismo SUV solo con gasolina, tomando como referencia el consumo promedio de 15 kilómetros por litro. En un uso urbano típico, moverse en modo eléctrico puede costar una fracción de lo que cuesta el mismo trayecto en un SUV de gasolina pura.
De no pasar la autonomía eléctrica y cargar la batería de manera recurrente, pueden pasar días y días sin tener que gastar una gota de gasolina. Esto hace que nos regresemos al punto de los más de 100 Km/l que muchas personas no creen.
En el caso del resto de los modelos de este comparativo, el costo por kilómetro recorrido es de un peso en modo híbrido. No obstante, al conseguir menos autonomía eléctrica es posible que no se consiga la misma eficiencia.

Detrás del volante, cada modelo tiene una personalidad muy definida. Por ejemplo, el Lynk & Co 08 privilegia la comodidad sobre el carácter deportivo, algo coherente con su vocación familiar.
Por medio de los tres modos de manejo -Pure, Hybrid y Power- es posible alternar entre una conducción silenciosa en modo eléctrico y una respuesta más contundente cuando el motor de gasolina entra en acción.
Por su parte, la Honda CR-V Hybrid mantiene su reputación de ofrecer la dinámica de manejo más ágil y ergonómica del grupo al tener un motor a gasolina de 2.0 litros turbo, mientras que la Toyota RAV4 apuesta por una sensación de mayor robustez en el camino.
Hay que mencionar que la tracción del Lynk & Co 08 y del BYD Song Plus es delantera en todas sus versiones, una decisión que contrasta con el RAV4 y el CR-V, ambos disponibles con tracción integral, y que conviene tener presente si el uso incluye caminos de terracería o climas con lluvia constante.
Tocando el punto del interior, la digitalización divide a los contendientes. En el Lynk & Co 08, la pantalla central de 15.4 pulgadas y el panel digital de más de 10 pulgadas concentran casi toda la interacción del conductor, con conectividad inalámbrica total, una filosofía similar a la del BYD Song Plus con su característica pantalla giratoria.
En contraste, tanto CR-V como RAV4 optan por cabinas más conservadoras y funcionales, manteniendo botones físicos que muchos usuarios prefieren para no apartar la vista del camino.
Para hacer más segura y cómoda la conducción, el paquete de asistencias de manejo del Lynk & Co 08 llega a 16 sistemas ADAS, una cifra que lidera el segmento y deja atrás a los 12 del CR-V, los 11 del Song Plus y los 9 del RAV4.

Tomar una decisión en esta categoría ya no se trata de elegir “el mejor” de forma absoluta, sino el que mejor se adapte al perfil del comprador y a su presupuesto.
Si la prioridad máxima es la tranquilidad a largo plazo, el alto valor de reventa histórico y un prestigio comprobado por décadas, el Toyota RAV4 PHEV y el Honda CR-V Hybrid siguen siendo las apuestas más tradicionales y seguras, aun cuando exigen desembolsar rozando el millón de pesos y sacrifican cifras de rango eléctrico o la capacidad de enchufe en el caso de Honda.
Por otro lado, para quien busca dar el salto al mundo enchufable cuidando el desembolso inicial al máximo, el BYD Song Plus PHEV ($778,800 MXN) resulta una opción muy atractiva por su accesibilidad.
Sin embargo, al poner en la balanza el costo frente a los beneficios tangibles, el Lynk & Co 08 encuentra un punto intermedio difícil de rebatir. Ofrecer 200 kilómetros de autonomía eléctrica, el nivel de equipamiento más premium del grupo y la mayor cifra de potencia, lo coloca en una posición sumamente ventajosa.
Para quienes estén dispuestos a confiar en una marca de reciente ingreso -sabiendo que cuenta con el músculo tecnológico de Volvo y Geely-, las matemáticas, el espacio y las prestaciones terminan por inclinar la balanza a su favor.

Para tener la radiografía completa y un veredicto imparcial, así se perfilan las fortalezas y debilidades de los protagonistas de esta categoría:
Toyota RAV4
Honda CR-V Hybrid
BYD Song Plus PHEV
Lynk & Co 08

A continuación, un desglose rápido de las especificaciones clave de cada SUV evaluada para facilitar la decisión de compra:
Lynk & Co 08
Toyota RAV4 PHEV
Honda CR-V Hybrid
BYD Song Plus PHEV