El poderoso sedán de 1971 que ayudó en su época a establecer años después a AMG como la casa oficial de modificaciones de la firma de la estrella ahora se junta con un S63 AMG que luciendo como su predecesor le hace homenaje a sus logros en la competición.
Ambas unidades llevan en su decoración el número 35 que en la competencia belga identificaba al vehículo pilotado por Clemens Schickentanz y Hans Heyer un 25 de julio hace 39 años.
Los casi siete litros con 428 caballos del SEL no deslucen para nada ante los más de 500 que puede lograr el Clase S; ambos sedanes imponentes que pese a la potencia que declaran y las preparaciones para la competición que tienen específicamente conservan su espíritu lujoso.
Algo en lo que si es superior el “abuelo” en esta galería es en su dato de velocidad máxima, pues en sus días de gloria era capaz de alcanzar los 165 mph, número que en el papel ya no es posible en los autos más nuevos por el convenio entre algunas marcas de limitar sus vehículos a 155 mph.