Mercedes-Maybach llevó al extremo la plataforma W463 antes de su despedida. El Clase G de esta generación permaneció en producción durante décadas y terminó convirtiéndose en la base perfecta para crear algunas de las versiones más exclusivas de la historia del todoterreno alemán.
Entre ellas está el G650 Landaulet, un modelo desarrollado junto a Maybach para convertir al legendario 4×4 en una especie de limusina todoterreno. La carrocería recibió una batalla alargada en más de medio metro, lo que permitió ofrecer a los pasajeros traseros un espacio para las piernas incluso superior al de un Mercedes-Benz Clase S de batalla larga.
El protagonista mecánico es un V12 de 6,0 litros biturbo desarrollado por AMG, capaz de entregar 621 CV y 738 lb-pie de par. Esa enorme cifra convierte al G650 Landaulet en mucho más que un lujoso vehículo de representación.
Mercedes también quiso mantener intacta la capacidad todoterreno del Clase G. El G650 incorpora ejes portales y tres diferenciales bloqueables, una configuración heredada del G500 4×4² que aumenta considerablemente la altura libre al suelo y permite enfrentarse a terrenos donde otros SUV de lujo ni siquiera se atreverían a entrar.

El techo trasero de lona es el elemento que define al G650 Landaulet. Esta solución recupera la tradición de los antiguos Clase G descapotables y permite que los pasajeros de las plazas traseras viajen al aire libre mientras el conductor mantiene una zona delantera completamente cerrada.
El ejemplar que ahora sale a la venta combina pintura Designo Mystic White con techo de lona Beige e interior en el mismo tono. Las llantas de 22 pulgadas, las pinzas de freno rojas, los detalles exteriores de aspecto carbono y los cristales traseros oscurecidos completan una imagen difícil de encontrar incluso entre los Clase G más exclusivos.
El habitáculo trasero procede directamente del universo de las berlinas de lujo de Mercedes. Los dos asientos individuales reclinables incorporan memoria y función de masaje, mientras que el cuero Nappa negro y los detalles AMG Carbon aportan contraste al predominante Beige.
El equipamiento también está a la altura de su precio. El sistema de sonido Harman Kardon Logic 7 incluye Apple CarPlay y Android Auto, algo que permite combinar el lujo clásico de Maybach con tecnología más moderna. Este ejemplar fue pedido y enviado a Bélgica en 2017.
La cifra que más sorprende de este G650 Landaulet son sus apenas 124 millas recorridas, unos 200 kilómetros. Prácticamente se trata de un coche de colección que ha pasado la mayor parte de su vida lejos del uso cotidiano.
La exclusividad queda todavía más clara al recordar que Mercedes-Maybach únicamente fabricó 99 unidades del G650 Landaulet para todo el mundo. Su producción limitada, el motor V12, la configuración Landaulet y la tecnología todoterreno hacen que sea uno de los Clase G más difíciles de encontrar en el mercado.
RM Sotheby’s estima que esta unidad podría superar los 694.000 dólares y alcanzar hasta 810.000 dólares durante la subasta. El coche se ofrece sin precio de reserva, por lo que el resultado final dependerá directamente del interés de los coleccionistas.
La subasta estará abierta entre el 8 y el 16 de septiembre de 2026. En un mercado donde los Clase G de altas prestaciones ya alcanzan cifras enormes, un G650 Landaulet prácticamente sin uso juega en otra categoría por su producción limitada y su configuración única.
El G650 Landaulet representa el punto en el que Mercedes decidió mezclar lujo extremo, prestaciones de superdeportivo y auténtica capacidad todoterreno. Su V12 de 621 CV, los ejes portales, los tres bloqueos de diferencial y el techo trasero descapotable forman una combinación que difícilmente volverá a repetirse.
Con solo 99 unidades fabricadas y apenas 124 millas en este ejemplar, el G650 Landaulet se ha convertido en una pieza de colección antes incluso de que muchos aficionados hayan podido verlo en persona. Es, en esencia, uno de los últimos grandes excesos de la era dorada del Clase G.