Tesla podría estar a punto de poner fin a una de las esperas más largas de la industria del automóvil. Según un informe de The Information citado por Reuters, la compañía prepara la presentación del Roadster rediseñado para agosto de 2026, casi diez años después de mostrar por primera vez el proyecto. El deportivo eléctrico fue presentado originalmente en 2017 con la promesa de iniciar sus entregas en 2020, pero el programa sufrió numerosos retrasos y terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más enigmáticos de Tesla. Ahora, todo apunta a que el fabricante quiere recuperar el protagonismo con un modelo mucho más ambicioso que el planteado inicialmente.
El nuevo Roadster habría evolucionado considerablemente durante su prolongado desarrollo. Tesla habría abandonado la idea de utilizar una configuración derivada de componentes del Model S Plaid para apostar por un hipercoche completamente nuevo con una construcción intensiva en fibra de carbono, buscando reducir peso y aumentar sus prestaciones. La compañía llegó a aceptar depósitos de 50.000 dólares para el Roadster convencional y de 250.000 dólares para la exclusiva Founder’s Series, aunque las especificaciones definitivas y las condiciones de entrega todavía no están claras.
La gran sorpresa podría llegar de la mano de SpaceX. De acuerdo con el informe, el evento podría incluir una demostración de una edición limitada equipada con propulsores de gas frío desarrollados en colaboración con SpaceX, una tecnología que elevaría al deportivo eléctrico a un territorio completamente diferente. La demostración estaría prevista en las instalaciones de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, y la fuerza y el ruido generados por estos sistemas serían tan importantes que el vehículo podría tener que ser operado de forma remota durante la exhibición.
La posible variante especial no sería simplemente una versión más potente del Roadster convencional. Según la información publicada, la edición equipada con propulsores podría no ser legal para circular por carretera y tendría un precio que podría alcanzar cientos de miles de dólares o incluso varios millones. El Roadster estándar y esta espectacular variante compartirían previsiblemente una apariencia similar, aunque la versión desarrollada con SpaceX incorporaría la tecnología necesaria para ejecutar sus demostraciones de alto rendimiento.
La historia del Roadster es especialmente llamativa porque Tesla presentó el modelo de segunda generación en 2017 prometiendo cifras extraordinarias y entregas relativamente cercanas. Sin embargo, el proyecto fue pospuesto repetidamente mientras la compañía concentraba recursos en otros vehículos y tecnologías. Casi una década después, el Roadster vuelve a estar en el centro de la escena, aunque Tesla todavía no ha confirmado oficialmente la presentación ni ha respondido inmediatamente a las solicitudes de comentarios de Reuters.
Si finalmente Tesla presenta el nuevo Roadster este mes, el deportivo podría convertirse en mucho más que el sucesor del primer modelo de la marca. Su evolución desde un eléctrico de prestaciones extremas hasta un posible hipercoche de fibra de carbono con tecnología desarrollada junto a SpaceX demuestra hasta qué punto ha cambiado el proyecto desde 2017. El verdadero desafío para Tesla será convertir todo ese tiempo de desarrollo y sus promesas tecnológicas en un automóvil de producción real, capaz de justificar las expectativas generadas durante años.
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