
La aventura eléctrica de Honda en Estados Unidos tendrá una vida mucho más corta de lo esperado. El Honda Prologue, el primer SUV totalmente eléctrico de la marca japonesa, dejará de producirse después del año modelo 2026, poniendo fin a un proyecto que apenas habrá permanecido dos años a la venta. Su desaparición deja a Honda sin ningún vehículo eléctrico en su catálogo estadounidense y confirma el cambio de estrategia de muchos fabricantes ante la ralentización de la demanda de eléctricos.
El Prologue nació con la intención de abrir una nueva etapa tecnológica para Honda, pero nunca logró convertirse en el referente que la compañía esperaba. Desarrollado en colaboración con General Motors, compartía plataforma con el Chevrolet Blazer EV y numerosos componentes interiores procedentes del grupo estadounidense, algo que restó personalidad a un modelo que debía representar la nueva era eléctrica de Honda.
Desde sus primeras pruebas, el Honda Prologue generó opiniones divididas. Aunque ofrecía una buena autonomía y un diseño atractivo, no transmitía las sensaciones de conducción que históricamente han caracterizado a Honda. Su aceleración era menos contundente que la de muchos rivales eléctricos y su comportamiento dinámico no destacaba dentro de un segmento cada vez más competitivo.
A estos problemas se sumó un importante descenso en las ventas. Durante la primera mitad de 2026, las matriculaciones del Prologue cayeron cerca de un 50 %, una situación que terminó acelerando la decisión de Honda de finalizar su producción. La marca confirmó que los propietarios actuales seguirán contando con asistencia completa a través de su red de concesionarios, incluyendo mantenimiento, piezas y cobertura de garantía.
La retirada del Prologue forma parte de un giro más amplio dentro de la estrategia de Honda. La compañía ya había cancelado varios proyectos eléctricos previstos, incluyendo un SUV y una berlina con el logo de Honda, además de un futuro modelo de Acura que habría recuperado el histórico nombre RSX. También se descartó la colaboración con Sony para desarrollar los modelos eléctricos Afeela.
El motivo principal detrás de estos cambios ha sido una combinación de factores: una demanda inferior a la esperada, grandes inversiones en desarrollo y la dificultad de conseguir rentabilidad en un mercado eléctrico todavía muy cambiante. Honda incluso registró su primera pérdida anual relacionada con proyectos eléctricos, una señal clara de que la marca decidió priorizar caminos más seguros.

El Prologue tampoco ayudó a cambiar esa percepción debido a su precio. Con un coste superior a los 50.000 dólares en sus versiones más equipadas, el SUV eléctrico japonés no ofrecía suficientes argumentos diferenciales frente a sus rivales. Para muchos especialistas, Honda habría tenido más éxito lanzando primero un eléctrico compacto y asequible, más alineado con la filosofía histórica de la marca.
A pesar del fracaso del Prologue, Honda mantiene una posición muy fuerte en el mercado gracias a sus modelos híbridos. La compañía acaba de registrar su mejor mes de junio en cinco años y el Honda CR-V se mantiene como uno de los SUV más vendidos de Estados Unidos. Actualmente, los híbridos representan aproximadamente el 30 % de las ventas de Honda, demostrando que los consumidores siguen demandando eficiencia sin abandonar la tecnología tradicional.
Con esta nueva estrategia, Honda pretende ampliar su gama híbrida con hasta 15 nuevos modelos globales hasta 2029, incluyendo vehículos de mayor tamaño para competir en segmentos donde actualmente no tiene presencia. El Honda Prologue quedará en la historia como un experimento fallido, pero también como un ejemplo de cómo la industria del automóvil está reajustando su camino hacia la electrificación.